Silencio
Hay casos en que la ausencia es irremediable.
Apreciar la existencia de y desde el silencio se puede aprender. Sé de gente que lo tacha de incomodo, son los mismos que no son sensibles al pensamiento, a la poesía, al arte, a cualquier forma de influencia intelectual.
Al ruido hay que escribirle un réquiem, sacrificarlo en nombre de las ideas y no al revés, ni un pensamiento más debe ser víctima de la interrupción. El disturbio es enemigo de la iluminación.
Hay entendimiento en el silencio, hay que saber que es severamente incomprendido. Si no estás consciente de él, acabaras por olvidarlo, si de todas formas jamás escuchas, ¿por qué le temes tanto?
No hay que confundirlo con la falta de argumentos, el silencio es complemento. Escucha, no es lamento, tiene algo que decir: si el incomodo eres tú, no me lo atribuyas a mí.
Porque el verdadero silencio es certeza de avenencia. Lo dices con los ojos, lo sientes en tu boca, es la sinestesia que la armonía provoca.
Si hay que evitar, es al silencio de la muerte, el que calla lo que pudo ser y nunca más podrá, lo que no sabremos jamás.
-Andrea.
(via monstrecharmant)